Agustín de Jáuregui y Aldecoa
Retrato de Agustín de Jáuregui y Aldecoa
Ubicación Actual: Museo Nacional de Arqueología Antropología e Historia del Perú

Virrey: Agustín de Jáuregui y Aldecoa

 Periodo: 1780 - 1784.

Número de Virrey: 33° Virrey del Perú

Virreinato

El Ex- capitán General de Chile, Agustín de Jáuregui Natural del reino de Navarra, llegó a Lima el 21 de julio de 1780 y se hizo cargo del virreinato.

En su época como virrey tuvo que afrontar varias rebeliones de los indios. No ignorando los excesos y desacatos del Visitador Areche y las insidias de que se valió para calumniar y hacer destituir al virrey Guirior, trató siempre de complacerlo, sometiéndosele. 

Su virreinato tuvo gran trascendencia por la rebelión de Túpac Amaru.

Rebelión de Túpac Amaru II y Micaela Bastidas:

Túpac Amaru II, su verdadero nombre: José Gabriel Condorcanqui y Noguera, encabezó el más grande moviendo revolucionario indígena de América, contra el poder español que conmovió al Virreinato desde Colombia hasta Chile y Argentina.

Esta revolución se inició en Tungasuca el 4 de noviembre de 1780 con el ajusticiamiento del corregidor de Tinta, Antonio de Arriaga. 

Alcanzó sonados éxitos con el ataque de Paucartambo, conquista de Pisac, Calca, Yucay y Urubamba. La traición frustró el triunfo de la causa del pueblo y culmina el 18 de mayo de 1781 con la cruel ejecución de su esposa Micaela Bastidas, sus hijos y parientes, que tuvo que presenciar para luego ser descuartizado. 

Esta sublevación absorbió los primeros tres años de la gestión del virrey Jáuregui, ya que los levantamientos indígenas continuaron bajo el mando de Diego Cristóbal Túpac Amaru, hermano menor del rebelde. 

La intendencia de Tarma 

La intendencia de Tarma bajo la autoridad de José María Gálvez, fue establecida por Jáuregui. La Intendencia se componía de 8 partidos: Tarma, Jauja, Huaylas, Huánuco, Cajabamba, Conchucos, Huamalíes y Paniataguas. 

Fin de su Gobierno

Entregó el gobierno el 6 de abril de 1784, falleciendo el 27 del mismo mes en Lima, según creencia, por envenenamiento en las cerezas, como producto de la venganza aborigen. Se le sepultó en la cripta de la iglesia de Santo Domingo.

Información Complementaria

Virreyes del Perú.
Nacimiento del Virreinato del Perú.
Vida económica y cultural en el virreinato.
El Virrey y Sus Funciones.
Real y Supremo Consejo de Indias.

José Fernando de Abascal
Retrato de José Fernando de Abascal
Autor: Pedro José Díaz, 1807

Virrey: José Fernando de Abascal, Marqués de La Concordia

Virreinato: 1806 – 1816.

Número de Virrey: 38° Virrey del Perú

El último Baluarte de la Monarquía

El virrey Abascal fue el último baluarte de la monarquía, en un período vacilante con la abdicación de Bayona, pudo capear el temporal en forma inteligente desbaratando todos los planes de los patriotas.

Abascal representa en la gesta emancipadora un trampolín de avances y retrocesos, y pudo muy bien este virrey emancipar la colonia y haberse hecho designar rey de este virreinato. 

Tenía prestigio, mesura, e inteligencia, factores que definen a un hombre para tomar una actitud. 

No obstante el momento efervescente que se vivía, el virrey Abascal tuvo una atención constructiva, durante su  virreinato se fundaron las siguientes instituciones.

✍ Fundación de la Escuela de Medicina de san Fernando, cuya dirección se la dio a Unanue.
✍ Fundación del Colegio de Abogados.
✍ Fundación del Fuerte de Santa catalina.
✍ Fundación la Fábrica de Pólvora.
✍ Fundación delas Academias de Dibujo y Pintura.

Liberó al Perú del Santo Tribunal

En 1813 Abascal liberó al Perú del horrendo Santo tribunal, inspiración de Ignacio de Loyola, confiado a las manos jesuíticas de Torquemada, un organismo de venganza, muerte y desolación. Este tribunal inicuo fue reinstalado en el Perú en 1815 y perdura hasta 1820, menos exigente debido a la hola libertaria en que vive América.

Movimientos en pro de la libertad del Perú 

Los principales movimientos en pro de la libertad del Perú sofocados por este virrey, con sagacidad, energía y talento son: en Lima por los hermanos Mateo y Remigio Silva en 1809, en 1811 el de Tacna por Francisco de Zela, en 1812 el de Huánuco por Don Juan Crespo y Castillo, en 1813 el de Tacna por Enrique Paillardelli Sagardia y el de Arequipa por Manuel José Rivero Araníbal y el 3 de agosto de 1814 en Cuzco de los hermanos Angulo y Mateo Pumacahua. 

La Renuncia de Abascal

Abascal renunció al cargo el 14 de octubre de 1815, ante el infeliz y desventurado Fernando VII, que ya en una carta a un íntimo de la Corte había profetizado de la siguiente manera: "Harto he hecho por atajar el torrente, y no quiero, ante la historia y ante mi rey, cargar la responsabilidad de que el Perú se pierda para España, entre mis manos. Tal vez otro logre lo que yo no me siento con fuerzas para alcanzar". Entregó el gobierno el 7 de julio de 1816, embarcándose para España el día 13 de noviembre del mismo año.

¿Sabías que...?

El virrey Abascal inauguró el Cementerio General el 31 de Mayo de 1808, un año antes de la aparición de dos cometas: uno en el mes de Octubre y otro en Noviembre, que fueron antecedidos por terremotos en Ica y Piura y un huracán en Lima que arrancó de la raíz a los árboles y algunos techos y ventanas de las casas. 

Información Complementaria:

Virreyes del Perú.
Nacimiento del Virreinato del Perú.
El Virrey y sus Funciones.

Serapio Calderón Lazo de la Vega
Serapio Calderón | Archivo: Carpetapedagogica.com

Serapio Calderón Lazo de la Vega

Periodo: 1904
✍ Antecesor: Manuel Candamo Iriarte.
✍ Sucesor: José Pardo y Barreda.

Biografía
Vida Académica:
Natural de Paucartambo, donde realizó estudios iniciales, que luego continuo en el Cuzco para optar el grado de doctor en Jurisprudencia en la Universidad San Antonio de Abad en 1866.

Vida Política
✍ Actuó como Secretario de Prefectura de 1872 – 1879.
✍ Fue elegido diputado de la provincia de Canas.
✍ Fue Vocal de la Corte Superior, Perfecto del Departamento de Cusco, y
✍ Fue Rector de la Universidad San Antonio de Abad.

Enfrentamiento de Angosteros
En este tiempo se produjo en Angosteros, situado en el río Napo, el 28 de julio de 1904, un enfrentamiento entre los destacamentos peruano y ecuatoriano, saliendo derrotados los ecuatorianos.

Elegido Segundo Vicepresidente
En los comicios que llevaron al gobierno a Manuel Candamo, fue elegido segundo vicepresidente, pero al fallecer Candamo y el primer vicepresidente Lino Alarco en 1903, se hizo cargo del ejecutivo convocando elecciones.

Enfrentamiento entre Partidos 
Durante las elecciones convocadas por Serapio Calderón se sucinto un nuevo enfrentamiento entre el partido demócrata, ahora coaligado con el liberal, y el civilista con el constitucional, triunfando por segunda vez la última coalición, con el triunfo de José Pardo en 1904.

Información Complementaria
✍ 2do gobierno de José Pardo y Barreda.
Presidentes del Perú.

Alejandro Toledo Manrique
Alejandro Toledo Manrique, economista y político peruano.

Gobierno de Alejandro Toledo
(28 de julio de 2001 – 28 de julio de 2006)

Alejandro Toledo Manrique fue un Presidente Constitucional del Perú, elegido en elecciones generales de 2001 representando al partido político Perú Posible, asumió el mando el 28 de julio de 2001, su primer Vicepresidente fue Raúl Diez Canseco (renuncio)  y su segundo Vicepresidente David Waistman.

Hechos y acontecimientos:

✍ Entregó unos 60 módulos de trabajo a lustrabotas de calzado del Centro Histórico de Lima.
✍ Implementó al Programa Educativo “Huascarán” Internet a los Centros Educativos.
✍ Impulsó el Plan Techo Propio, deuda cero para abastecer de viviendas  la gran población.
✍ Se inauguró el puente integración, ubicado en la Carretera Chamaya - Jaén - San Ignacio - Río Canchis, distrito de Namballe, provincia de San Ignacio, Cajamarca, en la frontera peruano-ecuatoriana, que impulsará la integración comercial y productiva.
✍ Se dio la suscripción de un tratado de libre comercio con México y la Mercosur (Mercado Común del Sur: Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil).
✍ Se promulgó la Ley Orgánica de Regionalización.
✍ Se transfirió el Proyecto Olmos-Tinajones al gobierno regional de Lambayeque con la Presidencia de Yehude Simón para incorporar cerca de 150 mil hectáreas al sector agrícola.
✍ Estados Unidos promulgó la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (ATPA) que permite las exportaciones libres de aranceles de miles de productos de  Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia hacia su país, en reconocimiento a la lucha antinarcóticos.
✍ Implantó el Plan Tolerancia Cero.
✍ Se entregó el Proyecto Especial de Irrigación Majes-Siguas a la Región de Arequipa.
✍ Se rehabilitó la Carretera Shirán-Otuzco en la Provincia de Trujillo, La Libertad.
✍ Se dio la crisis arequipeña por la privatización de empresas eléctricas Egasa y Egesur a la empresa belga Tractebel. El gobierno dio marcha atrás en las privatizaciones.
✍ Se realizó en Chiclayo la trigésima novena edición de CADE (reunión de ejecutivos).
✍ Se suscribe el Acuerdo Nacional de Gobernabilidad con siete partidos políticos y siete organizaciones de la Sociedad Civil.
✍ Por primera vez en el Perú una mujer asume la Presidencia del Consejo de Ministros, Beatriz Merino Lucero.
✍ Se firmó el TLC, a pesar de la gran polémica desatada.

Información Complementaria:
Gobierno de Valentín Paniagua
Gobierno de Alberto Fujimori.

Chorrillos destruido por la guerra con Chile
Imagen Complementaria: Chorrillos destruido por la guerra con Chile | Foto: Courret (1881)

Lectura para realizar en Clase

✍ Área: Historia, Geografía y Economía.
✍ Competencia: Construye interpretaciones históricas.
✍ Capacidad: Elabora explicaciones históricas reconociendo la relevancia de determinados procesos.
✍ Indicador de desempeño: Explica la importancia de algunos hechos o procesos históricos a partir de las consecuencias que tuvieron, o reconoce cómo o por qué cambiaron a su comunidad, región o país o al mundo.

Lectura: El Perú Después de La Guerra
Adaptado de “Historia de la República del Perú”, Vol. IX Jorge Basadre.

Al terminar la pesadilla de la guerra y de la ocupación, el país seguía viviendo. Pero era un país exangüe, amputado, dolorido. En suma un país yacente.

“¡Qué horroroso espectáculo dado al mundo y qué terrible llaga en el corazón de los pueblos!”, escribió Emilio Castelar al comentar las noticias que llegaban a España sobre los últimos sucesos de la lucha entre Perú y Chile. “No puede darse – decía también– un estado más triste que el estado actual de la nación vencida.

El luto por muertos queridos entristecía a numerosas familias. Era fácil ver las ruinas y destrozos en los campos o ciudades que fueron escenario de batallas y combates o estuvieron bajo la ocupación. Faltaban labradores y braceros en las haciendas. Así era más lacerante el recuerdo del pasado inmediato, convertido en presente por el homenaje solemne a los caídos que recién podía hacerse en público y por las recriminaciones ante los errores o pecados que a su hora, favorecieron la catástrofe. El cuadro de la situación nacional era aún más terrible. El Perú ya no tenía escuadra. Los restos, desmedrados, de su ejército combatían entre sí. Abrumaban a la hacienda pública y a la economía privada el empobrecimiento general del país; la fuga o la merma de capitales; la depreciación progresiva del papel moneda que las necesidades de la defensa obligaron a emitir en abundancia; la semiparalización del comercio exterior durante cinco años; la destrucción de los elementos de movilidad en los puertos; la ruina dejada en la agricultura por las batallas y combates y otros acontecimientos bélicos y también por las expediciones de Lynch. El aparato tributario íntegro tenía que ser acomodado a una situación fiscal de imprevisto o irremediable empobrecimiento....

El tratado de Ancón había cercenado una zona considerable del territorio que incluía la totalidad de la riqueza del salitre y parte de la del guano; y, con ello, arrebató al Perú los medios de atender a sus acreedores extranjeros, y lo obligó a asumir, dentro de su pobreza, la responsabilidad de una deuda enorme. El pago de ella parecía imposible con un presupuesto nacional de siete millones de soles. Ni siquiera llegó aquel tratado a terminar la cuestión con Chile; por el contrario, dejó abierta una larga y penosa querella con ese país en la cual se invirtieron por largos años grandes caudales de refuerzo, dinero y pasión. Al amparo de ese litigio y de la debilidad del Perú creció paulatinamente la magnitud de los problemas con Bolivia, Ecuador y Colombia, mientras que Brasil, dueño de las desembocaduras de los ríos Purús y Yurúa, iba a extender sus posesiones al crecer la importancia económica del territorio amazónico con la explotación del caucho. Así el Perú a fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX afrontó cinco graves cuestiones internacionales a la vez.

Había algo todavía peor que la desolación inmediata, la angustia económica privada y pública, la debilidad, la soledad y las asechanzas de los países vecinos; era el complejo de inferioridad, el empequeñecimiento espiritual,  perdurable jugo venenoso destilado por la guerra, la derrota y la ocupación.

Información Complementaria:
 La Reconstrucción Nacional.

Nicolás Lindley López (1963)
 Nicolás Lindley, Militar y Político Peruano

General Nicolás Lindley López
Presidente de la Junta de Gobierno
(03 de marzo de 1963 - 28 de julio de 1963)

Entre los acontecimientos resaltantes que favorecen para que Lindley López se haga cargo de la Presidencia de la Junta se encuentra que el 01 de enero de 1963 el General Ricardo Pérez Godoy pasaba al retiro por límite de edad y que debido a ello ya no estaba en actividad militar. Asimismo, se le acusa de personalizar a la Junta. Por estos factores, Lindley  López  asume  la Presidencia cuando se desempeñaba como Ministro de Guerra.

Lindley el gobernante que no ocupó Palacio de Gobierno
El mandato de Lindley fue bastante debido a que el general no ocupó Palacio de Gobierno, sino que presidió la Junta desde el Ministerio de Guerra. Asimismo, cuando le tocó entregar el mando al Arq. Fernando Belaúnde Terry, llevó la banda presidencial en la mano, ya que nunca la utilizó. 

Elecciones de 1963
Entre las obras de esta Junta de Gobierno está el dar cumplimiento a la reforma del sistema eleccionario al instaurarse la Cifra Repartidora. 

En esta elección compiten nuevamente por el Partido Aprista Peruano el Dr. Víctor Raúl Haya de la Torre; por Acción Popular, el arquitecto Fernando Belaúnde Terry. El ganador de estos comicios fue Belaúnde Terry, quien asume la presidencia el 28 de julio de 1963.

Resultados Estadísticos de las elecciones de 1963:

Debemos resaltar que el resultado proporcionado por el Jurado Nacional de Elecciones fue:

 Fernando Belaúnde Terry con 557,047 votos, (39.06 %).
Víctor Raúl Haya de la Torre con 554,180 votos, (34.35 %).
Manuel Apolinario Odría con 480,798 votos, (25.52%).

Información Completaría
Junta Militar 1962 – 1963.
Gobierno de Ricardo Pérez Godoy.

Ricardo Pérez Godoy
Presidente de la Junta Militar de Gobierno de 1962, tras dar un 
golpe de estado a Manuel Prado Ugarteche

General Ricardo Pérez Godoy
Presidente de la Junta Militar de Gobierno
(18 de julio de 1962 - 03 de marzo de 1963)

El día 18 de julio de 1962, por la madrugada, las Fuerzas Armadas ocuparon el Palacio de Gobierno, en este acto tomaron parte los comandos del Ejército llamados “Rangers”, apoyados por tanques pesados situados en la Plaza de Armas de Lima, llegando uno de estos tanques a romper la puerta de Palacio a viva fuerza. A cargo de esta operación se encuentra el Coronel Gonzalo Briceño y es quien entra a Palacio de Gobierno y con voz alta le comunicó al Presidente Prado que por determinación de sus superiores tenía órdenes de detenerlo. 

Juramento de la Junta Militar
Luego del derrocamiento del presidente Prado, a mediodía del 18 de julio de 1962, presta juramento la Junta Militar Colegiada integrada por el General de División Ricardo Pérez Godoy, el General de División Nicolás Lindley López, el Teniente General FAP Pedro Vargas Prada y el Vicealmirante Juan Francisco Torres Mattos. Pese a tenerse a estos cuatro presidentes de la junta, se dio a conocer como el “hombre fuerte” al General Ricardo Pérez Godoy. 

En el Salón Dorado de Palacio de Gobierno el General Ricardo Pérez Godoy, al momento de la juramentación, manifestó que las Fuerzas Armadas entregarían el mando al año siguiente (1963); no obstante la incertidumbre ciudadana, la Junta cumplió su ofrecimiento de elecciones, para lo cual reformó el Estatuto Electoral, implantándose la Cifra Repartidora, mediante la cual se daba participación a las minorías de manera proporcional a la votación obtenida. Esta Junta de Gobierno no hace ningún cambio de las estructuras. 

Situación del APRA
Este golpe de Estado tuvo como finalidad cerrar el camino al poder al Partido Aprista Peruano, partido que se había convertido en “Enemigo del Ejército” por la masacre de Trujillo del año 1932, en que se dijo que a partir de aquel año todo militar hacía un juramento de no dejar gobernar al APRA, ejerciendo “ipso facto” un veto a su jefe, el Dr. Víctor Raúl Haya de la Torre, quien se encontraba como candidato de Partido del Pueblo, mientras que Acción Popular recibía el apoyo gobiernista al realizar una profunda campaña con el objeto de “cerrar las puertas de palacio al APRA”. 

Fundación de la Casa de la Cultura
Entre su obra se tiene que fundó la Casa de la Cultura del Perú, posteriormente cambiado de nombre como Instituto Nacional de Cultura en el año de 1971. Su local estuvo ubicado en la plazuela de San Francisco. 

El final del gobierno de Pérez Godoy 
El 03 de marzo de 1963, luego de estar siete meses en el poder, el General Ricardo Pérez Godoy es sacado de la Junta y se le acusó de ser demasiado “personalista”, seguidamente es pasado al retiro; fue reemplazado por el General Nicolás Lindley López.

Información Complementaria:
Junta Militar de 1962 - 1963.
General Nicolás Lindley López.

Mapa de la frontera entre Colombia y Perú
Mapa de la frontera entre Colombia y Perú, Tratado Salomón Lozano (24 de marzo de 1922)

1 de setiembre de 1932: Colombia y Perú entran en guerra

Tropas peruanas toman por asalto el puerto de Leticia, en el Amazonas, precipitando una guerra no declarada con Colombia. El departamento de Loreto y la mayor parte de los peruanos estaban en contra del tratado limítrofe con la vecina República de Colombia, conocido como tratado Salomón-Lozano, firmado a espaldas de la opinión pública. El 1 de setiembre de 1932, un grupo de ciudadanos loretanos, con participación de personal militar, tomaron el puerto colombiano de Leticia sobre el río Amazonas, depusieron y expulsaron a las autoridades colombianas e izaron el pabellón peruano. Lo sorpresivo de estos hechos, hicieron pensar en un primer momento a las autoridades peruanas, entonces bajo la presidencia de Luis M. Sánchez Cerro, que se trataba de una acción promovida por sus adversarios políticos y no de un conflicto internacional. Sánchez Cerro, militar que también estaba en contra del tratado, apoyó la invasión e incluso se mostró dispuesto a emprender la guerra contra Colombia. Sin embargo, durante un desfile patriótico en el hipódromo de Santa Beatriz, el general Sánchez Cerro fue víctima de un atentado y falleció el 1 de mayo de 1933. Ese mismo día asumió la presidencia el general EP Óscar R. Benavides, quien tenía a su cargo las operaciones militares contra Colombia. 

En mayo de 1933 la presión internacional obligó a las autoridades peruanas a restablecer la paz, por lo cual Benavides aprobó la propuesta de la Sociedad de las Naciones en Ginebra, donde se reconocía que Leticia pertenecía a Colombia y se pactaba un cese bilateral de hostilidades a partir del 24 de mayo de 1933. Después de varios enfrentamientos, la guerra colombo-peruana terminó con la firma del protocolo en la Conferencia de Paz de Río de Janeiro en 1934, que reconocía a Colombia la plena soberanía sobre el Trapecio Amazónico.

Hipólito Unanue
Retrato de Hipólito Unanue con la insignia de la Orden del Sol
Autor: José Gil de Castro (1885)

José Hipólito Unanue 
Nació en Arica el 13 de agosto de 1755 - Murió en Lima el 15 de julio de 1833.

Precursor Polifacético

Hipólito Unanue fue un personaje polifacético, Humanista y científico peruano de vocación universal, abierto a los progresos de la ciencia, es considerado el Padre de la Medicina Peruana.

Vida Académica:

Estudió Teología en el Seminario de Arequipa, a los 22 años se traslada a Lima y estudia medicina en la escuela de medicina. 
Su extraordinaria inteligencia y su exquisito don, le abrieron la senda de una carrera llena de triunfos. 
Médico prócer de la independencia, es una de las figuras más brillantes de la historia del Perú. 
Como poseía un notable talento, destacó en los estudios de matemáticas, física y anatomía. 
Su libro "Observaciones sobre el clima de Lima y su influencia en los seres organizados en especial el hombre"(1806), es una obra cuya concepción y desarrollo científico y literario hoy mismo causa profunda admiración, así como las disertaciones, la caza de la ballena, la planta de la coca, las asignaturas del Colegio de Medicina, los trabajos de los misioneros franciscanos en Cajamarquilla y Manoa, y el camino del Callao (actual avenida Colonial). 

Vida Política:

Fue miembro de la "Sociedad Amantes del país" y fue redactor principal del "Mercurio Peruano" en la que colaboró con el seudónimo de "Aristio". 
En la época independiente fue consejero de San Martín y de Bolívar, y primer ministro de Hacienda en el primer gobierno independiente del general San Martín.
Diseñó un proyecto de reglamento de Comercio y redactó la interesante Memoria de Gobierno del virrey Gil de Taboada. 
Fundó el Anfiteatro Anatómico en 1792 y dirigió el Colegio de San Fernando, precursor de la Facultad de Medicina de la Universidad de San Marcos. 

Reconocimientos:

El Congreso Constituyente de 1823 lo declaró Benemérito de la Patria en grado eminente. 
En 1931 se inauguró un monumento en su honor en el Parque Universitario de Lima. 
En la Organización de Estados Americanos (Washington) tiene también una estatua, al lado de San Martín, Bolívar, Washington, O'Higgins, Juárez y Artigas. 

Hipólito Unanue falleció en Lima el 15 de julio de 1833 a los setenta y ocho años de edad. Sus restos reposan en el Panteón de los Próceres.

Información Complementaria:
Precursores Peruanos.
Precursores Continentales.
Sociedad Amantes del País.

La ejecución del Inca Atahualpa (Grabado de 1891)
La ejecución del Inca Atahualpa (Grabado de 1891) | Autor: Greene, AB, grabador

El Asesinato del Inca Atahuallpa 
Por: Luis Guzmán Palomino

El 26 de julio de 1533, se consumó en la plaza de Cajamarca el indigno ajusticiamiento de Atahuallpa Ccacha Pachacuti Inca Yupanqui, el último emperador del Tahuantinsuyo, hito trascendental en la historia de nuestros pueblos, pues marcó el fin de la Época de la Autonomía Andina y el inicio de la Época de la Dependencia Externa.

Mucho se ha escrito sobre las particulares circunstancias bajo las cuales fue condenado a muerte el desventurado Inca. Por una parte, se ha querido justificar la sentencia como una medida política que Pizarro no pudo de ningún modo eludir. De la otra, se ha considerado el hecho como un asesinato premeditado, porque desde un principio, como dice la crónica, "tuvo Pizarro en su corazón condenado a muerte al Inca".

El jefe de los invasores fue consciente de que la muerte de Atahuallpa sería necesaria para continuar la conquista y supo preparar sagazmente los artificios para "justificar" lo que desde mucho tiempo antes había meditado. Súbitamente se esparcieron entre los españoles alarmantes noticias acerca de una contraofensiva incaica, que desde su prisión habría preparado Atahuallpa. Bastó ello para que Pizarro ordenara la apertura de un “proceso”, en el que se acumularon una serie de acusaciones con el objetivo de "legalizar" la inevitable condena. Tal como anota Juan José Vega, se discutió, al margen de la justicia, sobre el daño o provecho de que siguiera con vida Atahuallpa.

Principales autores intelectuales de la muerte del Inca fueron los llegados con Almagro, que tuvieron ínfima participación en el reparto; los codiciosos oficiales reales; el tenebroso fraile Valverde; los declarantes indígenas pro-españoles; los Hurin Cuzco deseosos de vengar la muerte de Huáscar y Felipillo, el joven intérprete obsesionado en poseer a una hermana de Atahuallpa.

Hernando Pizarro, que por conveniencia se mostrara muy amigo del Inca, había partido meses antes a España. Atahuallpa, como presagiando su final, se despidió de él diciéndole: “Te vas, capitán, y lo siento, porque en faltando tú, ese tuerto (Almagro) y ese gordo (Riquelme) acabarán conmigo”.

Hernando de Soto, otro favorecedor del Inca, fue alejado a tiempo por Pizarro, so pretexto de que era necesario efectuar un reconocimiento al interior. Además de los citados tuvo Atahuallpa otros varios defensores; Garcilaso dice que fueron más de cincuenta y Oviedo nombra a los doce principales.

Los más graves "cargos" que se levantaron contra el Inca fueron: usurpación del imperio, muerte de Huáscar y de centenares de cuzqueños, idolatría y conspiración contra España. Todos carecían de fundamento. ¿Con qué derecho podían los invasores juzgar sobre la realidad política del imperio que desconocían? Atahuallpa había buscado defender el orden Hanan del Tahuantinsuyo y por eso aceptó la guerra contra Huáscar y tuvo razones para reprimir sangrientamente a los miembros del corrupto clero solar sublevado.

El tercero de los "cargos" fue hasta ridículo: varios testimonios españoles nos presentan a un Atahuallpa iconoclasta y está de más recordar lo lógico que resultaba su desconocimiento de la religión cristiana. Pero el último de los "cargos" fue hasta cierto punto real; es más, de haberlo sido en efecto, honra en mucho la memoria del que, en este caso, vendría a ser héroe de la resistencia incaica. Y creemos muy posible que Atahuallpa, creyendo próxima su libertad, preparara inteligentemente una tremenda reacción contra los invasores. Como jefe supremo del ejército incaico, desde su prisión habría impartido órdenes precisas a sus lugartenientes Chalco Chima, Apo Quisquis y Rumi Ñahui. Ellos tres sólo esperaban ver libre al Inca para caer con todo sobre los cristianos.

Un curaca cajamarquino fue el primero en denunciar el plan conspirativo: "Hágote saber -dijo a Pizarro-, que después que Atahuallpa fue preso, envió a Quito, su tierra, y por todas las otras provincias, a hacer junta de guerra para venir sobre los españoles a matarlos a todos". Tal versión consta en la crónica de Francisco de Xerez, mientras que Pedro Sancho de la Hoz anota que "muchos caciques... sin temor, tormento ni amenaza, voluntariamente dijeron y confesaron esta conjuración". Miguel de Estete, otro testigo, confirma que "todos a una dijeron que era verdad que él mandaba venir sobre nosotros para que le salvasen y nos matasen".

A partir de esa delación la suerte del Inca estaba echada. Fue entonces encadenado del pescuezo, vejado y sometido a estrecha vigilancia. Relatan los testimonios españoles que se comprobó la veracidad de los rumores: “Súpose que (los incaicos atahuallpistas) estaban en tierra muy agria y que se venían acercando”. Más tarde Hernando de Soto y Rodrigo Orgóñez dirían que no vieron tal peligro; pero es de suponer también que los conspiradores se ocultaran de los exploradores.

La causa, sentencia y ejecución, todo se efectuó el mismo día. La mayoría consideró de necesidad imperiosa sancionar la muerte del Inca, para asegurar el dominio del Perú y sus propias vidas. Protestaron algunos, que incluso solicitaron acudir a la justicia del emperador, pues dicha muerte sería en desdoro y mengua de la nación española manchando las hazañas de ellos mismos, porque se le había prometido la libertad en virtud de un valioso rescate.

Pero se impuso el criterio de Pizarro y, contra la moral y la justicia, Atahuallpa fue sentenciado a morir en la hoguera. El cura Valverde dio su apoyo al veredicto y esto apaciguó la conciencia de muchos de los opositores, consumándose de este modo -dice el inglés Clements Makham- uno de los más horrorosos crímenes que puede registrarse.

El Inca se resignó a su muerte, aunque luego de hacer solemne protesta. Su último deseo fue entrevistarse con algunos fidelísimos partidarios, en los cuales confió la orden de iniciar la guerra a muerte contra los invasores. Luego, aceptó ser bautizado, no porque quisiera hacerse cristiano sino porque entre los Incas era la hoguera una pena infamante y Pizarro le había prometido, si se “convertía", cambiársela por la de estrangulamiento. Recibió entonces el nombre de Francisco.

Momentos después sus verdugos, esclavos moriscos, le quemaron los cabellos y luego lo ataron a un poste. Allí fue ultimado al anochecer, pues como dice Mendiburu, “esperóse la noche para sustraer de la luz y envolver en las tinieblas la última escena de tanta atrocidad”.

Su cadáver quedó expuesto hasta el día siguiente en que se le hicieron funerales pomposos. En medio de ellos, un espeluznante espectáculo se ofrecería a los ojos de los españoles: estando en la iglesia cantando los oficios de defunción a Atahuallpa, presente al cuerpo -relata Estete- “llegaron ciertas señoras, hermanas y mujeres suyas, y otros privados con gran estruendo y dijeron que les hiciesen aquella huesa muy mayor, porque era costumbre cuando el gran señor moría que todos aquellos que bien lo querían se enterrasen vivos con él”. Vanamente algunos españoles intentaron impedir tales suicidios, pero "aquellos se fueron a sus aposentos y se ahorcaron todos ellos y ellas".

La muerte de Atahuallpa fue recibida con satisfacción por los incaicos huascaristas y por los ingenuos curacas locales que creían haber recuperado su autonomía. Sólo los incaicos Hanan pachacutinos comprendieron las funestas consecuencias del hecho; porque sólo ellos supieron enfrentarse a los invasores en este primer momento de la conquista.

Temas Relacionados:
La noche anterior a la captura de Atahualpa, por: Pedro Pizarro (Testigo presencial).
Captura del Inca Atahualpa.

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